Feliz Navidad!
Aquí os cuelgo la relación de alumnos que deben llevar a cabo la recuperación de Enero:
- Silvia Paris
- Marta Gutierrez
- Selene Valbuena
- Alba Martín
- Rodrigo Álvarez
- Noelia, que no se presentó.
Los resultados no son buenos, pero prodrías haber obtenido mejores resultados, ya que el examen fue muy fácil!!
La recuperación será la semana del 8 de Enero, así que avisad a vuestros compañeros, además se hará en horario lectivo, es decir, por la mañana.
Estudiad mucho y si teneís alguna duda, poneos en contacto conmigoa través del blog!
jueves, 27 de diciembre de 2012
viernes, 14 de diciembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
LA VILLA DE LA OLMEDA
La cercana villa de la Olmeda es una de las obras más representativas del arte romano en la Península ibérica, y hay que hacer un breve resumen de ella para integralo en nuestros apuntes, ya que nadie lo ha hecho... en este enlace de wikipedia teneís información suficiente para esta actividad. Lo mismo habría que hacer con los otros dos monumentos más importantes: el Teatro de Mérida y el Acueducto de Segovia.
Enlace
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TEATRO DE MÉRIDA
Teatro de Mérida (Emerita Augusta), en Mérida, Badajoz.
El cónsul romano Marco Agripa fue el principal promotor de su construcción, que se comenzó hacia en el año 16 a.C. Las modificaciones fueron continuas, y ya, en el año 105 se levantó un nuevo frons scaenae, remodelado posteriormente en el 333. De su primer diseño quedan el porticus postscaenae o parte posterior de la escena, y el graderío.
Su diseño se basa, como casi todos los teatros romanos, en los modelos vitruvianos. Consta de un graderío semicircular para 5.800 personas dividido en tres alturas, la ima -22 gradas y 6 puertas-, media -5 gradas- y summa cavea -5 gradas- . Como era habitual en estas obras, se utiliza la ladera del monte San Albán para facilitar su construcción. Tiene un diámetro de casi 96 m. A estas gradas se accedía mediente 13 puertas que comunicaban con los vomitorium. En su centro y parte más baja se sitúa la orchestra también semicircular -de 30 m. de diámetro-, con las tres gradas de la poedria, reservadas para la alta sociedad emeritense y delimitada con un murete semicircular de separación o "balteus". Esta orchestra estaba recubierta de mármol, y en su frente se levanta la vertical del podium, el frons pulpiti, compuesto sucesivas exedras rectas y curvas. Además de la 13 puertas de acceso al graderío, tiene dos más para entrar en la escena, todas ellas con pasillos abovedados.
El frons scaenae, o frente de la escena es elemento más conocido del conjunto. Sobre podiums de 2,5 m. de altura, recubiertos de mármol, se elevan dos cuerpos de columnas corintias de casi 30 m.
Las basas y capiteles de mármol blanco y los fustes de mármol azul.
Sobre cada orden de columnas se extienden sus correspondientes entablamentos con arquitrabe, friso y cornisa,
todos ellos decorados. Entre estas, se situan estatuas imperiales
divinizadas, dioses y personajes clásicos: Ceres, Plutón, Júpiter,
Proserpina... Entre todo este conjunto se abren las tres puertas de
acceso a la escena, la central -valva regia- y las laterales -valva hospitalarium-. Por detrás de esta fachada hay diversas estancias para actores y demás personal.
Las modificaciones continuaron: en tiempos de Trajano se sustituyó parte del graderío central, en la ima cavea, por un santuario -sacrarium- de culto imperial. En el año 333 se pavimentó nuevamente la orchestra y se modificaron las puertas de acceso.
Una vez implantado el cristianismo en el mundo romano, las representaciones, consideradas paganas, son prácticamente suprimidas, y el teatro cayó en desuso hasta nuestros días, que, una vez restaurado, es escenario frecuente de grandes representaciones.
FUENTE: ARTESAUCE
SAN VITAL DE RÁVENA
LOCALIZACIÓN
Iglesia de San Vital, en la ciudad
italiana de Rávena. Comenzada a construir en época ostrogoda, es encargada por
el obispo Eclesio (522-532) y financiada por un banquero local (argentarius) llamado Juliano, quien
gastó en ella la suma de veintiséis mil solidi. A la muerte de Eclesio la construcción continua con el obispo Víctor (538-545).
Los mosaicos del presbiterio y del ábside se comenzaron en 546 bajo el obispo
Maximiano quien consagra la iglesia en 547, ya en el período de dominación
bizantina. El arquitecto pudo ser occidental, pero conocedor de la arquitectura
que se estaba creando en la corte de Constantinopla.
A primeros del siglo X se instala al
lado de la basílica un convento de monjes benedictinos. Debido a las nuevas
necesidades, el atrio existente fue transformado en claustro realizándose un
nuevo acceso al noreste para los laicos. En el siglo XIII se añade un campanile sobre la base de la torreta
meridional de acceso al gineceo; de esa época data la transformación de la
cobertura lígnea de las arcadas en bóvedas de crucería. En el XVI se eleva el
pavimento en 80 cm. por problemas de infiltraciones acuíferas renovándose el
presbiterio eliminando el ciborio tardoantiguo y la decoración en opus sectile e insertando un coro de
madera. Por la mismas fechas se reconstruye el claustro bajo el proyecto de
Andrea della Valle (1562) y se realiza el acceso por el portal sur. En 1688 un
terremoto destruye el campanile y se reemplaza por el actual en 1696-98.
A partir de mediados del siglo XIX y
hasta la primera década del XX, se realizan obras para recuperar el edificio en
su forma original eliminándose las estructuras internas añadidas y devolviendo
el suelo a su nivel, solucionando el problema de las filtraciones mediante un
sistema de drenaje.
ANÁLISIS FORMAL
Profundo presbiterio y ábside que le continúa. A ambos lados del ábside se sitúan dos pequeños espacios rectangulares que comunican con dos pequeñas capillas circulares, que, a su vez, rematan en otros espacios rectangulares.
En realidad se trata de un espacio interior único, sabiamente organizado con la ayuda de apoyos, pilares y columnas, entre la sala central octogonal y el deambulatorio. Unos amplios vanos abiertos aseguran la comunicación entre estas dos partes del edificio.
-El alzado: la forma geométrica de la planta condiciona toda la estructura del edificio. El vértice de la cúpula y los correspondientes puntos externos sobre la planta configuran un triángulo equilátero. Esta forma, además de la referencia simbólica a la Trinidad, condiciona todo el plan del alzado. Se trata de algo totalmente nuevo y desconocido en que se conjugan las novedades de Oriente y Occidente.
La cúpula se eleva a gran altura, sobre un tambor octogonal, posibilitado porque el material empleado para su construcción no fue el ladrillo, sino tubos huecos de tejas enchufadas en hileras horizontales, que evitan el excesivo peso. Así se permitía elevar y cubrir grandes espacios sin el problema de los empujes derivados de materiales más pesados.
Bajo el tambor, el cuerpo del edificio se ensancha en otro octógono, salvándose esta distancia, al exterior, por un tejado que arranca del nivel de ventanas del tambor. En el interior, bajo la corona octogonal de la que arranca el tambor, ocho grandes pilares se prolongan hasta el suelo. Estos pilares culminan en unos arcos de medio punto que ocupan los lados del polígono y los entrelazan entre sí. Entre los pilares, dos pisos de tres arcos de medio punto, apoyados en dos columnas con basas escalonadas y cimacio sobre capitel, van girando, cerrando, enmarcando dichos espacios, creando unas exedras que, como anillos, configuran este espacio central.
Entre estos apoyos y el muro se crea otro espacio, que, a su vez, se divide en dos pisos: el inferior o deambulatorio y el superior o tribuna. La cubierta se realiza a base de unas bóvedas de arista en cada lado del octógono. A través de las arcadas, se comunican los dos espacios del interior de la iglesia, siendo uno la continuación del toro, y creando un espacio único.
Uno de los lados del octógono exterior e interior se interrumpe para dar lugar al presbiterio, rectangular que cierra en un ábside. Se accede al presbiterio a través de un gran arco y se cierra con el ábside. El presbiterio está cubierto con una espléndida bóveda. Este ábside está formado por un espacio semicircular, como un gran arco de triunfo inscrito en una bóveda de cuarto de esfera, en el que se abre un triple ventanal. Un muro prolonga este espacio semicircular, en el que también se abre un triple ventanal, separado por dos columnas.
-Los materiales: el ladrillo constituye el elemento básico de la construcción y representa la tradición central de la arquitectura bizantina. Los arcos, las bóvedas y cúpulas se construían exclusivamente de ladrillos; también utilizaban hiladas de mortero. Después eran recubiertos en algunas zonas por mármoles y una rica decoración.
-Los vanos: los muros del octógono se interrumpen para dar cabida a una serie de ventanas que dan una gran luminosidad en el interior del edificio. Existen dos hileras de ventanas, superpuestas, alrededor del gran octógono exterior, correspondiendo seis, tres sobre tres, en cada uno de los lados, excepto en el que están colocados el presbiterio y el ábside.
Cada octógono está dividido en tres franjas verticales formadas entre dos pilastras de escaso resalte y otras dos más gruesas en los ángulos. Una cornisa horizontal, a su vez, marca, divide y diferencia claramente los dos pisos. En cada uno de estos seis espacios del octógono, como en una malla, se sitúa una ventana con arco de medio punto, haciendo que el muro quede aligerado y dé una sensación de gran equilibrio.
Rematando el octógono, se superpone otro de menores dimensiones sobre el que cierra una cúpula. En este segundo cuerpo, que funciona como un tambor, se abren también ocho grandes ventanales, uno en cada lado, que dan una gran ligereza a la cúpula y aumentan el sentido de la verticalidad tanto en el exterior como en el interior de la iglesia.
-Elementos de soporte y descarga: Los constructores del edificio de San Vital conjugaron tan hábilmente todo el sistema de carga y contrarrestos con un sistema tan admirable como pocas veces se ha conseguido en la historia de la arquitectura. La solidez y la ligereza forman una síntesis admirable, y sin duda la herencia oriental está presente.
Los empujes generados por la cúpula son recibidos por el tambor octogonal. Los pilares y columnas del interior, así como el propio muro exterior ayudado por las pilastras, que funcionan como contrafuertes son elementos claves en el sistema. Pero las propias bóvedas de la tribuna, y deambulatorio a la vez que generan empujes, sirven de contrarresto.
Por otra parte, en la zona del ábside, puede también observarse el escalonamiento descendente de los empujes desde la cúpula hasta el suelo, a través de una perfecta articulación a semejanza de la iglesia de Santa Sofía: cúpula-muro del tambor-bóveda de la tribuna-muro del octógono-ábside-capillas absidiales-zonas rectangulares-suelo.
-Valoración estética:
-Desde el exterior: Simplicidad y claridad arquitectónica.; Concatenación armónica del muro y el vano, del vacío y el lleno; ritmo conseguido a base de la repetición de un módulo; equilibrio de lo horizontal y vertical, compensándolo mutuamente los listones verticales de las pilastras y las cornisas del tejado y de entre pisos; perfecta articulación de los volúmenes del conjunto absidal.
-Desde el punto de vista del interior: Máxima sugestión provocada por el giro de las pilastras y columnas, revestimiento de los preciosos mármoles, los delicados trabajos de los capiteles y los riquísimos mosaicos; intención espacial consistente en dilatar el octógono, negar su forma cerrada geométrica, ampliar indefinidamente el espacio; eliminación de toda sensación de peso y de sostén, convirtiéndose en algo sutil y casi inmaterial; ordenación rítmica y a la vez dinámica; predominio de la verticalidad y ascensionalidad, conseguido, tanto por unos esbeltos pilares, como por la cúpula que corona el espacio sobre las ventanas del tambor; el presbiterio no hace sino enriquecer los puntos de vista y convertirse en un elemento de fuga que dinamiza más todo el conjunto; en definitiva, el interior contrasta enormemente con la austeridad del exterior.
FUENTES: Gemma Mireia Mon Sansó
Educarex
jueves, 15 de noviembre de 2012
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